5. La relación de los niños con la comida
¡Muchos padres solo dan a los niños lo que les gusta por miedo a que se desnutran!
La falta de apetito en los niños puede ser algo más que cuestión de gustos para los peques. Si el niño no come, lo hace a desgana o vomita hay que pensar en la causa y no pretender que aprenda lo que le conviene para su salud en dos lecciones.
Así que los padres no deben convertirlo en un drama y tratar al niño como a un adulto. El niño no tiene las herramientas y habilidades para manifestar su descontento, sus dificultades para adaptarse a su entorno, las limitaciones para establecer relaciones en el colegio, la necesidad de mayor atención por parte de unos padres muy ocupados o la rebeldía ante una situación determinada (como cuando va por primera vez a la guardería, ante un cambio de colegio, de nivel, conflictos dentro de la familia…).
Los niños carecen de sentido del tiempo y comen a cualquier hora, o cuando les apetece, muchas veces sin que sus padres les vean. Si ingieren muchas chucherías o dulces en un horario próximo a una comida o cena no será de extrañar que después muestren inapetencia y se nieguen a comer.
Es frecuente observar que muchos padres solo dan a sus niños lo que les gusta por miedo a que queden desnutridos, y toleran todos los caprichos del niño con tal de “que coma algo”.
Esto hace que los niños se vuelvan inapetentes tan pronto hay en el plato algo que no es de su agrado además de caprichosos.
También, las dietas monótonas y repetitivas favorecen la aparición de inapetencia.
¿qué podemos hacer?
- controlar el horario de las comidas, la duración y el lugar. Es decir, dedicar más tiempo a la formación de buenos hábitos de alimentación.
- organizar los contenidos de las comidas de acuerdo a las necesidades del niño, evitando los dulces y chucherías antes de las comidas.
- hacer la comida agradable al niño es fundamental, sin gritos ni brusquedades, buscando la conversación con el niño de manera alegre.
- eliminar la televisión del escenario de la comida.
- cuidar la presentación de los platos y la temperatura
- procurar variedad a la dieta.
- evitar que el niño maneje dinero de manera habitual para que no incluya por su cuenta alimentos de escaso valor nutritivo.
- limitar a momentos muy puntuales la presencia de dulces y refrescos.
¿qué no debemos hacer hacer?
- desorganización de comidas y horarios, formas rápidas de comer, alimentos precocinados y salsas , tardar mucho entre plato y plato.
- tolerar los caprichos del niño o dejar que imponga su deseo en la mesa.
- abandonar la constancia.
- preocuparse porque deje de comer un día.
Fdo: Jose Manuel Román García,
dietista-nutricionista